Cultivar plantas aromáticas en casa es una forma sencilla de tener siempre a mano ingredientes frescos para cocinar y, al mismo tiempo, añadir vegetación y aroma a cualquier espacio.

Aunque muchas aromáticas se asocian con los meses más cálidos, existen numerosas especies que podemos cultivar durante el otoño. Algunas se adaptan especialmente bien a esta época del año y pueden crecer perfectamente en macetas, jardineras o pequeños espacios de cultivo.

Con una buena ubicación, un sustrato adecuado y un riego controlado, podemos disfrutar de nuestras propias plantas aromáticas incluso sin disponer de un jardín.

Romero

El romero es una de las plantas aromáticas más resistentes y una excelente opción para cultivar en casa. Necesita una ubicación luminosa y un suelo bien drenado.

Es importante evitar los riegos excesivos, ya que sus raíces no toleran bien el exceso de humedad. Podemos cultivarlo tanto en maceta como directamente en el jardín, siempre procurando que reciba suficiente luz.

Sus hojas se utilizan habitualmente para condimentar carnes, pescados, verduras y diferentes preparaciones culinarias.

Tomillo

El tomillo es otra aromática especialmente resistente y de fácil mantenimiento. Se adapta bien a espacios soleados y necesita un sustrato que permita evacuar correctamente el agua.

Su tamaño compacto lo convierte en una buena opción para balcones, terrazas y pequeños jardines. Además de utilizarse en la cocina, es una planta muy apreciada por su aroma.

Durante el otoño podemos mantenerlo en el exterior siempre que las condiciones climáticas de nuestra zona sean adecuadas.

Perejil

El perejil es una de las aromáticas más prácticas para tener en casa. Puede cultivarse en macetas o jardineras y no necesita grandes cantidades de espacio.

A diferencia de otras especies, tolera ubicaciones con menos horas de sol directo, aunque necesita buena iluminación para crecer correctamente.

Podemos ir cortando pequeñas cantidades de hojas a medida que las necesitamos, lo que permite disponer de perejil fresco durante buena parte de la temporada.

Cebollino

El cebollino es una planta aromática muy apropiada para cultivar en maceta. Su crecimiento es relativamente sencillo y puede mantenerse en espacios reducidos.

Necesita buena iluminación y un riego regular, evitando siempre que el sustrato permanezca constantemente encharcado.

Menta

La menta es una planta de crecimiento rápido que puede cultivarse fácilmente en casa. Necesita un sustrato con cierta humedad y una ubicación luminosa, aunque es conveniente protegerla del sol excesivamente intenso.

Por su capacidad de expansión, es recomendable cultivarla en una maceta independiente. De esta forma podremos controlar mejor su crecimiento y evitar que invada el espacio de otras plantas.

Es muy utilizada en infusiones, bebidas, postres y diferentes recetas.

Albahaca

Aunque la albahaca está especialmente relacionada con la primavera y el verano, puede seguir cultivándose durante el inicio del otoño si las temperaturas son todavía suaves.

Es una planta que necesita bastante luz y que resulta especialmente sensible al frío. Cuando las temperaturas comiencen a descender, puede ser conveniente trasladarla a un espacio protegido o interior bien iluminado.

Cómo cuidar las aromáticas durante el otoño

Cada planta tiene unas necesidades específicas, pero existen algunas recomendaciones generales que podemos aplicar a la mayoría de las aromáticas.

La primera es proporcionarles suficiente luz. Una ubicación luminosa favorecerá su crecimiento y ayudará a mantener las plantas fuertes.

También debemos prestar atención al riego. Durante el otoño, las temperaturas suelen ser más bajas y la evaporación disminuye, por lo que normalmente será necesario reducir la frecuencia de riego respecto a los meses de verano.

El drenaje es igualmente importante. Las macetas deben disponer de agujeros en la base para evitar que el agua quede acumulada en las raíces.

Por último, conviene retirar periódicamente las hojas secas y realizar pequeñas podas de mantenimiento cuando sean necesarias. Esto ayuda a mantener las plantas compactas y favorece la aparición de nuevos brotes.

Cultivar aromáticas en macetas

Una de las principales ventajas de las plantas aromáticas es que no necesitamos disponer de un gran jardín para cultivarlas. Un balcón, una terraza, un patio o incluso una ventana con suficiente luz pueden ser espacios adecuados.

A la hora de elegir la maceta, debemos asegurarnos de que tenga un tamaño apropiado para la especie y un buen sistema de drenaje. También es importante utilizar un sustrato adecuado para plantas aromáticas y evitar colocar juntas especies con necesidades de riego muy diferentes.

Crear un pequeño rincón de aromáticas en casa puede ser una opción sencilla y práctica para disfrutar de plantas frescas durante todo el año.

Un pequeño huerto aromático en casa

El otoño es una buena época para revisar nuestras plantas aromáticas y comenzar a preparar un pequeño espacio de cultivo. Romero, tomillo, perejil, cebollino y menta son algunas de las opciones que podemos valorar en función del espacio disponible y de las condiciones de nuestro hogar.

Además de aportar sabor y aroma a nuestros platos, las plantas aromáticas ayudan a crear espacios verdes y hacen que incluso una pequeña terraza o balcón tenga más vida.

Con unos cuidados básicos y eligiendo las especies adecuadas para cada espacio, cultivar nuestras propias aromáticas puede ser mucho más sencillo de lo que parece.