No es solo un aspecto, es un factor importante para el crecimiento de las plantas. Necesitamos saber un poco más sobre los tipos de macetas que existen y sus diferentes usos. ¿Qué impresión das cuando eliges? No solo hace que nuestros árboles sean más hermosos, sino que, sobre todo, los hace crecer más sanos y felices.

El tamaño si que importa 

Primero, hablemos del diámetro de la maceta. ¿Recuerdas cuando eras un niño pequeño y te sentías tan incómodo cuando te compraban ropa y zapatos que eran demasiado grandes para ti? Algo similar sucede con las plantas. No se debe exagerar que las macetas gigantes no siempre son ideales para tus plantas, pero tampoco al revés.

Si la maceta es demasiado grande, retendrá la humedad durante demasiado tiempo, la planta estará empapada y las raíces se pudrirán. Si la maceta es demasiado pequeña, la planta tenderá a inclinarse por el peso, y el sustrato estará demasiado seco, no habrá suficiente comida y las raíces se pegarán demasiado, lo que afectará el crecimiento de la planta.

Elija una maceta que tenga la mitad del tamaño final de su planta. Por ejemplo, para una planta de unos 50 cm de altura, busca una maceta de unos 30 cm de altura. Para un árbol de aproximadamente 1 m de largo, busca un árbol de unos 50 cm de diámetro.

La profundidad de la maceta es tan importante como el diámetro. Esto se debe a que las plantas necesitan desarrollar raíces, y es el espacio el que determina el crecimiento vertical. Algunas especies, como los cactus y las cactáceas, no tienen raíces muy profundas, por lo que se pueden cultivar en macetas poco profundas.

La importancia del material

Las macetas de plástico tienen sus ventajas. Son baratos, ligeros y duraderos, pero también evitan la descarga rápida del agua de riego. Por ello, es ideal para plantas que requieren mucha humedad, pero tiene un gran inconveniente cuando se exponen a la luz solar directa, ya que puede absorber la radiación solar y quemar sus raíces.

Las macetas de barro o terracota son más pesadas y un poco más caras, pero son materiales porosos que permiten que el agua se evapore más fácilmente. Esto es ideal para plantas que no toleran el encharcamiento y prefieren sustratos bastante secos. Los cambios bruscos de temperatura pueden causar grietas, por lo que se debe tener cuidado en las zonas heladas.

¿qué te parece esta información sobre las macetas? Si tienes alguna duda, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.