Dependiendo de la naturaleza de cada planta, necesitará una cantidad mayor o menor de agua. Cada especie tiene sus propias características y un modo idóneo de ser regadas y tanto la falta como el exceso de agua puede acabar con ella.

Te dejemos unas consideraciones previas que te serán de gran utilidad a la hora de regar tus plantas:

  1. Las plantas de maceta necesitan mayor riego que las de jardín, pues al tener un espacio más reducido, el agua se evapora antes.
  2. La ubicación de la planta es clave e influirá asiduidad con la que tendrás que regarla.
  3. El mejor momento para regar las plantas de maceta es por la mañana para que el exceso de agua se pueda evaporar fácilmente.

Cómo detectar la falta de riego

Si observas algunos de estos indicios, convendrá que proporciones más agua a tu planta:

  • Las hojas se secan.
  • Las puntas de las hojas amarillean o se vuelven marrones
  • Los tallos se ven lacios.
  • Sus flores (si tiene) se marchitan.
  • El sustrato está muy seco.

Existen indicadores de riego para plantas de maceta, que te resultarán de gran utilidad para saber el momento idóneo de regar tus plantas.

Cómo detectar el exceso de riego

Algunos síntomas que te ayudarán a percatarte de que tu planta tiene exceso de agua, son los siguientes:

  • Las hojas inferiores tienden a volverse de color amarillo.
  • Estrechamiento de la parte inferior del tallo
  • No salen brotes nuevos y los que ya tenía crecen poco
  • Sus flores y/o hojas se caen.
  • El sustrato se ha apelmazado.
  • El sustrato adquiere una tonalidad verdosa.

Salvar una planta que ha sido excesivamente regada

  1. Sacar la planta del macetero

Una vez detectes que la planta ha sido regada en exceso, te recomendamos que la extraigas del macetero y quitar el sustrato empapado que encontrarás pegado a las raíces, para que no se pudran.

Después de esto, deja que se seque bien, durante 12-24 horas, dependiendo del grado de humedad de la misma.

Una vez pasado este tiempo, es clave que prestes atención al color que presenten las raíces. Si tienen un color blanco, será indicador de que gozan de buena salud. Si, por el contrario, presentaran una coloración negra o estuvieran podridas, será imprescindible que las podes.

Después de podar si fuera necesario, te recomendamos que apliques fungicida en las raíces para evitar futuros problemas.

  1. Replantar

Tras todo este proceso, llegará el momento de replantar. Si vas a volver a introducir tu planta en el mismo macetero, será muy importante que la desinfectes con lejía o alcohol.

Para plantar de nuevo tu planta, es positivo que optes por emplear un sustrato nuevo que se adecúe a las necesidades de la misma y que incluyas un sistema de drenaje para evitar que se vuelvan a producir problemas por exceso de agua en las raíces de tu planta.

  1. Cuando volver a regar

Una vez recuperada y replantada, es mejor que esperes a que el sustrato esté seco para proceder al riego. No seas impaciente o volverás a tener el mismo problema de exceso de agua.

Cada flor o planta es un mundo y todas ellas tienen una manera óptima de ser regadas. No obstante, hay determinadas especies que suelen generar más dudas entre nuestros clientes. Entre ellas están las suculentas y, por ello, desde Viveros Selva, queremos dedicar el último apartado de este artículo a hablaros de la mejor manera de regar este tipo de plantas.

Cómo regar las suculentas

Las suculentas desarrollaron un almacenaje natural de agua para sobrevivir y son muy resistentes. Un riego excesivo podría ser fatal para ellas.

Estas plantas, sobre todo cuando son jóvenes, absorben todo el agua que encuentran para tratar de almacenarla, lo que podría suponer que se pudran sus raíces.

Una buena forma de prevenir que se pudran las raíces de las suculentas es incluir un drenaje. No obstante, si quieres tener una suculenta en un contenedor sin ningún tipo de drenaje, necesitarás incluir una generosa capa con marmolina en la parte inferior del mismo y optar por una maceta de barro.

Te recomendamos optar por macetas de barro, que permiten que el agua sobrante del riego se evapore con mayor facilidad.

La mejor manera de proceder al riego de las suculentas es con una regadera, empapando generosamente el sustrato.

¿Cada cuanto han de regarse?

El mejor indicador para saber cuándo regar tu suculenta es fijarte en el sustrato. Cuando este esté completamente seco, será el momento idóneo para regarla (lo habitual suele ser 1 vez cada 3 semanas en los meses más fríos y 1 vez a la semana en las épocas más cálidas del año).

Esperamos que el post os resulte de utilidad y os ayude a dar un mejor cuidado a vuestras plantas. Si queréis seguir aprendiendo sobre botánica y jardinería… ¡No perdáis de vista nuestro blog!